Tu primer trabajo, manual de supervivencia (II)

Este post es la continuación de “Tu primer trabajo, manual de supervivencia (I)”, una breve guía que te ayudará a superar esos primeros días de trabajo, mientras te adaptas a tus nuevas circunstancias.

Como te comentamos en la introducción del artículo anterior, ninguna escuela, ni universidad, ni centro formativo nos prepara para esta etapa tan importante (y extensa) de la vida llamada trabajo. Por este motivo, creemos que estos dos posts son de lectura urgente y te serán de ayuda.

Escucha

Éste es el típico consejo que te da todo el mundo, pero que muy poca gente sabe qué significa realmente. El célebre escritor catalán Josep Pla decía que “escuchar es prestar atención a lo que dice el otro, tratando de huir de los ruidos internos”, pero ¿qué significa huir de los ruidos internos? ¡No estar pendiente de lo que vas a decir a continuación! Por lo general, tendemos a hacerlo, a presuponer lo que nuestro interlocutor va a decir… intenta no hacerlo. Escuchar es la mejor forma de empezar a aprender.

Dónde fueres haz lo que vieres

A veces, tirar de refranero te puede ayudar. Mucha sabiduría esconden nuestros dichos y refranes. En este caso, el que hemos escogido te ayudará a crear un modus operandi o un esquema sobre cómo deberás actuar en tu nuevo entorno. Es como cuando vas a una boda por primera vez e imitas lo que hacen los veteranos en la temática.

No seas pelota

Dicen que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, pero no es verdad, antes se coge a un pelota. Sabemos que es complicado conocer cuándo estás siendo pelota, pero hay un truco para detectarlo: pregúntate si, cuando estas alabando a alguien lo haces porque lo piensas o porque hay intereses personales detrás. Si es la segunda opción, es probable que no estés alabando, sino adulando. Aunque, tampoco te obsesiones, a veces un poquito de peloteo no va mal; pero no te pases, ¿de acuerdo?

Aprovecha los descansos

En el artículo anterior te aconsejamos que te esforzaras en sociabilizarte; los descansos pueden ser un gran momento. Intenta salir con alguien a tomar el café o a desayunar y, aunque no fumes, aprovecha para estirar las piernas con tus compañeros. Crear una red de colegas profesionales dentro de la empresa te ayudará a trabajar con calidad (y calidez) humana, que siempre es de agradecer. Piensa que, normalmente, pasamos más tiempo con nuestros compañeros de trabajo que con nuestros amigos y familiares.

Evita los prejuicios y los chismes

Puesto que hemos sacado el tema de los descansos, creemos oportuno avisarte de que evites, por lo menos durante el primer año, hasta que no conozcas a todo el mundo de primera mano, entrar en rumores, pitorreos o entramados sociales u personales de cualquier índole, sobre todo si no tienen que ver directamente contigo o con el trabajo. Eso te ayudará a no caer en prejuicios ni a meterte en líos innecesarios.

No tengas miedo

Es normal que estés inquieto y que tengas dudas sobre cómo te va a ir y si te vas a integrar. Lo primero que tienes que tener en cuenta es que primer día en tu primer trabajo solo hay uno. ¡Disfrútalo! ¡Vívelo!  No tienes por qué ser el mejor tan solo llegar, el primer día tómate tu tiempo para aprender y conocerte en tu nuevo entorno. Poco a poco irás creciendo.

 

¡Hasta la próxima!

Etiquetas: primer trabajo,